Las salchichas en salsa de tomate son ese plato de andar por casa que se apaña con lo que hay en la nevera un martes de prisas o un domingo con la familia. Con el robot el sofrito se hace solo, sin vigilar la sartén, y la salsa liga en la misma cubeta: tú vas echando los ingredientes por tandas y el Mambo pone los tiempos.
Ingredientes
- 8 salchichas frescas (de cerdo, de pollo o mixtas)
- 400 g de tomate triturado, o natural pelado y troceado
- 1 cebolla mediana, unos 150 g
- 2 dientes de ajo
- Albahaca fresca, unas 8 hojas (o una cucharadita rasa de albahaca seca)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Preparación paso a paso
- Prepara la base. Pela la cebolla y córtala en cuartos; no hace falta picarla fina, el robot la desmenuza al mover. Retira el germen verde de los ajos si lo llevan, que amarga. Lava la albahaca y déjala escurriendo aparte, para el final.
- Haz el sofrito. Echa el aceite en la cubeta, añade la cebolla y el ajo y programa 3 minutos a 120 °C con velocidad V1. A esa temperatura la cebolla se pone transparente sin coger color y el ajo suelta su aroma sin quemarse, justo lo que buscamos para una salsa suave.
- Añade el tomate. Incorpora los 400 g de tomate, remueve con la espátula para repartirlo y programa 8 minutos. Si el tomate viene aguado verás la salsa algo suelta al terminar; no pasa nada, espesará mientras cuecen las salchichas. Si viene muy espeso de bote, añade un chorrito de agua para que no agarre al fondo.
- Prepara las salchichas. Mientras la salsa se hace, pincha cada salchicha con un tenedor o dale un par de cortes diagonales: así no revientan en la cocción y la salsa entra en la carne en vez de quedarse por fuera.
- Cuece con la salsa. Incorpora las salchichas y colócalas bien metidas en el tomate. Programa 10 minutos más. Si las quieres más integradas, córtalas en rodajas gruesas antes de echarlas, así se hacen antes y sueltan su jugo en la salsa.
- Ajusta y sirve. Prueba y rectifica de sal, porque el tomate de bote cambia de una marca a otra. Reparte la albahaca troceada por encima, tapa y deja reposar un par de minutos fuera del fuego. Sirve con pan para mojar, con arroz blanco o con unas patatas panadera hechas aparte.
Resumen de programaciones — Salchichas en salsa de tomate
| Paso | Tiempo | Temperatura | Potencia | Velocidad | Accesorio |
|---|---|---|---|---|---|
| Sofreír la cebolla y el ajo | 3 min | 120 °C | — | V1 | — |
| Cocinar el tomate | 8 min | — | — | — | — |
| Cocer con las salchichas | 10 min | — | — | — | — |
Trucos y variaciones
El truco de la casa es picar las salchichas ligeramente: se hacen antes y la salsa gana cuerpo. Si las dejas enteras, ábreles un par de cortes y quedan más jugosas por dentro.
Con la misma base cambias el plato por completo con lo que añadas al tomate: una cucharadita de pimentón dulce, orégano, una guindilla para los que comen con picante o un chorrito de vino blanco o de cerveza cuando echas el tomate, para que pierda el alcohol en la cocción. Un toque de azúcar corrige la acidez si el tomate sale ácido.
Admiten casi cualquier variedad: frescas de cerdo, de pollo para una versión más ligera, mixtas, de pavo o vegetales. Con chorizo o con morcilla el plato se convierte en otro, más contundente, de noches de frío.
Sobre la textura, decide en el último paso: si te gusta la salsa fina, dale un par de golpes de triturado al terminar y vuelve a mezclar; si la prefieres con trozos, déjala tal cual. Y ojo con la sal al final, que el tomate en conserva ya trae la suya.
Cómo conservarla y recalentarla
En la nevera, en un recipiente hermético, aguanta de tres a cuatro días y está incluso mejor al día siguiente, cuando el tomate ha terminado de coger el sabor de la salchicha. Si la guardas varios días, retira las salchichas y consérvalas aparte para que no se pasen al recalentar.
Se congela bien, el plato completo o solo la salsa, en raciones individuales: dura unos dos o tres meses. Descongela en la nevera la noche anterior.
Para recalentar, lo más cómodo es la sartén a fuego medio con un chorrito de agua y la tapa puesta, removiendo de vez en cuando para que la salsa no se pegue. También vale el microondas en un recipiente tapado o la propia cubeta del robot, removiendo. Si la salsa está muy espesa del frío, aligérala con dos cucharadas de agua o de caldo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar salchichas congeladas?
Sí, pero mejor descongeladas del día anterior en la nevera. Congeladas sueltan agua, bajan la temperatura de la salsa y el resultado queda más aguado, además de que no se hacen igual por dentro.
¿Qué tomate va mejor, triturado o natural?
Los dos sirven. El triturado da una salsa más fina y rápida, sin tener que triturar al final. El natural pelado y troceado deja una salsa más rústica y con más sabor a tomate, aunque tarda algo más en reducir. Si el que tienes en casa es muy líquido, deja la cocción unos minutos de más.
¿Se pueden picar las salchichas dentro del robot?
Para cortarlas en rodajas gruesas lo más rápido es el cuchillo, fuera de la cubeta. Si las echas enteras y luego trituras la salsa, se deshacen y quedan como migas: rico para untar, pero pierde la gracia del plato. Mi consejo es cortarlas a cuchillo y añadirlas al tomate ya cocinado.
¿Se puede hacer el doble de cantidad?
Puedes doblar los ingredientes sin problema, pero no el tiempo de golpe: añade unos minutos más a la cocción del tomate y comprueba que las salchichas queden cubiertas de salsa. Si la cubeta se llena demasiado, mejor hacerlo en dos tandas para que el robot mueva bien la mezcla y la salsa reduzca como debe.
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