Cocinar verduras al vapor en el robot es la vía más limpia para sacar partido a la verdura de temporada: nada de agua hirviendo que se lleve el sabor y los nutrientes y una textura al dente que después aguanta un salteado, una vinagreta o un simple chorro de aceite. Con una sola programación de 12 minutos a temperatura Varoma y velocidad 1 tienes la guarnición de la semana resuelta.
Ingredientes
- 1 brócoli (unos 400 g), separado en ramilletes de 3-4 cm
- 2 zanahorias (unos 200 g), peladas
- 1 calabacín (unos 250 g)
- 500 ml de agua para el vaso
- 1 cucharadita rasa de sal (unos 5 g)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra para aliñar (unos 30 ml)
- Opcional: medio limón, unas hojas de laurel o una ramita de romero para el agua
Preparación paso a paso
- Empieza por el agua: vierte 500 ml en el vaso y añade la cucharadita de sal. El líquido no toca la verdura, solo genera el vapor durante la cocción.
- Lava el brócoli y sepáralo en ramilletes de 3-4 cm, dejando un trocito de tallo en cada uno. El tallo principal no lo tires: córtalo en tiras finas y añádelo también, queda tierno.
- Pela las zanahorias y córtalas en bastones de medio centímetro de grosor o en rodajas de un centímetro. Si las dejas muy gruesas, el centro seguirá duro cuando el brócoli ya esté hecho.
- Corta el calabacín por la mitad a lo largo y luego en medias lunas de 1,5 cm. Si la piel está tierna no hace falta pelarlo; si es gruesa, quítala.
- Reparte todo en la bandeja del Varoma en una sola capa, sin amontonar. Coloca las zanahorias en la zona más ancha y el brócoli y el calabacín repartidos por encima. Deja libres los orificios de la bandeja: por ahí sube el vapor y de eso depende que la cocción sea pareja.
- Tapa el Varoma y encájalo bien sobre el vaso, con las pestañas de la tapa abiertas hacia fuera para poder retirarlo sin quemarte.
- Programa 12 minutos, temperatura Varoma y velocidad 1. La velocidad 1 mantiene un chorro de vapor constante y suave, suficiente para cocer sin que las verduras se muevan ni se deshagan.
- Pasado el tiempo, aparta el Varoma con las dos manos y la ayuda de una bayeta: el vapor que se concentra dentro de la tapa quema.
- Comprueba el punto pinchando el tallo del brócoli con la punta de un cuchillo. Debe entrar sin esfuerzo, pero notar algo de resistencia en el centro. Si el brócoli está hecho, la zanahoria y el calabacín también lo están.
- Vuelca las verduras en una fuente, añade las dos cucharadas de aceite y sal al gusto. Aliñar en caliente hace que la verdura tome mejor el aceite, y salar ahora, y no antes, evita que suelten agua.
- Sirve templadas para que se noten los aromas, o déjalas enfriar y úsalas como base para una ensalada de legumbre o un plato de pasta.
Resumen de programaciones — Verduras al vapor
| Paso | Tiempo | Temperatura | Potencia | Velocidad | Accesorio |
|---|---|---|---|---|---|
| Preparar el agua con la sal | — | — | — | — | Vaso |
| Cocción al vapor de las verduras | 12 min | Varoma | — | V1 | Varoma |
| Aliño final con aceite y sal | — | — | — | — | Fuente |
Trucos y variaciones
El truco que cambia el resultado es el tamaño. Corta todas las piezas con un grosor parecido, en torno a un centímetro y medio, y que ninguna doble a las demás. Con trozos homogéneos la cocción es uniforme y nada se pasa mientras lo demás sigue crudo.
El orden en la bandeja también cuenta: coloca abajo las verduras más densas (zanahoria, patata, remolacha) y arriba las tiernas (calabacín, brócoli, judía verde, espárragos). Así la verdura dura recibe el vapor primero y todo acaba a la vez.
Si en el agua del vaso pones medio limón, una hoja de laurel, un diente de ajo aplastado o romero, el vapor llega perfumado a la verdura: otro punto sin cambiar la cocción.
Si tu verdura tarda más (patata en dados gruesos, alcachofa entera o coliflor en ramilletes grandes), reparte en una sola capa y comprueba el punto al terminar: si el centro sigue duro, añade unos minutos más a la misma temperatura y velocidad.
Cómo conservarla y recalentarla
Una vez cocidas y templadas, guárdalas en un táper con cierre hermético en la nevera. Aguantan de tres a cuatro días en buenas condiciones y, si las has aliñado solo con aceite, conservan firmeza y color todo ese tiempo.
Lo mejor para recalentarlas es devolverlas al Varoma: mientras cocinas otra cosa en el vaso, colócalas de nuevo en la bandeja y deja que se calienten con el vapor. Vuelven a quedar tiernas. En microondas también salen bien, tapadas y con unas gotas de agua, aunque pierden firmeza.
Si van a un plato frío, enfríalas escurridas y aliña justo antes de servir: están más sabrosas al día siguiente.
No las congeles: la verdura al vapor congelada queda blanda y acuosa, porque el hielo rompe su estructura. Mejor cocinar menos cantidad y repetir la preparación.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta agua hay que poner en el vaso para que no se seque?
Con 500 ml tienes de sobra para 12 minutos de cocción y suele quedar algo de agua al terminar. Si haces una tanda más larga o verduras que tardan más, pon 700-800 ml. Lo único que hay que evitar es quedarse sin agua, porque entonces se corta el vapor y el robot avisa.
¿Por qué mi brócoli queda blando y sin color?
Pasa por dos motivos: o los trozos eran pequeños para 12 minutos, o lo has dejado dentro del Varoma tapado al terminar, con el vapor residual. Separa ramilletes grandes y retira la verdura en cuanto acabe el programa, a una fuente abierta.
¿Se pueden cocer juntas verdura dura y verdura tierna?
Sí, pero cada una en su sitio: la dura abajo y la tierna arriba, cortando la dura en trozos más pequeños para que se equipare. Si la diferencia es muy grande, cuece la dura y echa la tierna en el último tramo.
¿Sobra caldo en el vaso al terminar?
Casi siempre queda líquido, con el sabor de las verduras. Cuélalo y aprovéchalo para un arroz, un guiso o un caldo ligero. Si has puesto limón o hierbas, ese matiz pasará también al plato.
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