La tarta de queso al microondas Lekué es la versión más directa del clásico vasco: queso crema batido con huevos, azúcar, maizena y vainilla, cuajado en el molde de silicona Lékué sin encender el horno y terminado con un reposo largo en frío. Queda cremosa por dentro y firme en el borde, y se prepara con cinco ingredientes que suelen estar en cualquier cocina.
Ingredientes
- 300 g de queso crema tipo Philadelphia, a temperatura ambiente
- 3 huevos medianos (talla M)
- 100 g de azúcar blanco
- 2 cucharadas de maizena (unos 20 g)
- 1 cucharadita de extracto o esencia de vainilla
Preparación paso a paso
- Atempera los ingredientes. Saca el queso crema de la nevera al menos media hora antes de empezar. Un queso frío se bate en grumos y no se integra bien con los huevos; si tienes prisa, córtalo en dados y déjalo fuera un rato.
- Prepara el molde Lékué. Coloca el molde de silicona sobre la bandeja o el plato que lo acompaña, para poder moverlo lleno sin que se deforme. Si es la primera vez que lo usas, pásalo por agua fría y sécalo bien: así la tarta se desmolda sin pegarse y no hace falta engrasarlo.
- Bate la masa. Pon en un bol el queso crema con el azúcar y trabaja con varillas o batidora de mano hasta que la mezcla quede lisa, sin grumos y con el azúcar integrado, unos 2 o 3 minutos. Añade los huevos uno a uno, sin incorporar el siguiente hasta que el anterior esté integrado del todo. Por último, agrega la maizena tamizada y la vainilla y mezcla solo hasta que no queden restos de harina.
- Vierte en el molde. Vierte la masa en el molde Lékué y alisa la superficie con una espátula. Da dos golpes suaves al molde sobre la encimera para que las burbujas de aire suban y se rompan.
- Cuaja en el microondas. Introduce el molde en el microondas y programa 7-8 minutos a potencia media. Si tu aparato no tiene selector de potencia, usa la posición intermedia; la tarta debe cuajar sin hervir ni burbujear.
- Comprueba el punto. Pasados esos 7-8 minutos, mueve el molde con cuidado: el centro debe estar cuajado y temblar muy ligeramente, como un flan, y el borde firme. Si aún lo notas líquido, devuélvelo en tandas de 1 minuto a la misma potencia.
- Reposo fuera del microondas. Deja el molde sobre una rejilla 10 minutos, sin desmoldar: la tarta termina de asentarse con el calor residual y se evita el choque térmico que la agrieta.
- Enfría en la nevera. Pasa el molde a la nevera y déjalo enfriar al menos 4 horas, mejor toda una noche. En frío la tarta gana cuerpo y el sabor se redondea.
- Desmolda y sirve. Pasa un cuchillo fino por el borde, separa la silicona con los dedos y voltea el molde sobre un plato. Sirve la tarta fría, cortada con un cuchillo caliente y limpiado entre corte y corte.
Resumen de programaciones — Tarta de queso al microondas
| Paso | Tiempo | Temperatura | Potencia | Velocidad | Accesorio |
|---|---|---|---|---|---|
| Bate la masa | 2-3 min | — | — | — | Varillas o batidora de mano |
| Cuaja en el microondas | 7-8 min | — | Media | — | Molde Lékué |
| Reposo fuera del microondas | 10 min | Ambiente | — | — | Rejilla |
| Enfriado en la nevera | 4 h o toda la noche | Frío de nevera | — | — | Molde Lékué |
Trucos y variaciones
Trabaja siempre con el queso crema a temperatura ambiente: es el detalle que más cambia la textura final. Una pizca de sal marina en la masa equilibra el dulzor sin que se note.
- Más cremosa: añade 50 ml de nata líquida a la masa y mantén los mismos 7-8 minutos de microondas.
- Con cítricos: cambia la vainilla por la ralladura de medio limón o de una naranja. Queda más fresca y no compite con el queso.
- Queso light o batido: cuaja más blando porque lleva más agua. Añade una cucharada extra de maizena y deja la tarta en frío al menos 6 horas.
- Queso azul: sustituye 50 g del queso crema por queso azul y baja el azúcar a 80 g. Para servir con mermelada de higo.
- Toque ácido: una cucharada de zumo de limón en la masa corta el dulzor y refuerza el sabor a queso.
- Para servir: coulis de frutos rojos, mermelada de arándanos o un hilo de miel templada por encima.
Cómo conservarla y recalentarla
La tarta de queso al microondas se sirve siempre fría. Guárdala en la nevera dentro de su molde, tapada con film o con la tapa del propio Lékué, y aguanta 3 o 4 días en buenas condiciones. Sin tapar, la superficie se seca.
No hace falta recalentarla: el calor la vuelve blanda y le quita el punto firme del borde. Si la quieres atemperada, sácala de la nevera unos 10 minutos antes de servir. También puedes congelarla por porciones hasta un mes; descongélalas en la nevera 6 u 8 horas y sírvelas frías.
Para cortarla limpia, usa un cuchillo de hoja lisa y sécalo entre corte y corte.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer esta tarta sin el molde Lékué?
Sí. Sirve cualquier molde de silicona apto para microondas o uno de cristal. El cristal tarda algo más en cuajar: empieza con los mismos 7-8 minutos a potencia media y suma tandas de 1 minuto hasta que el centro esté firme.
¿Por qué se queda líquida por el centro o cuaja desigual?
Casi siempre por la potencia del aparato, que varía mucho de un microondas a otro, o por batir demasiado la masa e incorporar aire. Usa la posición media, no la máxima, y comprueba el punto con el molde todavía caliente: si el centro tiembla como un flan, está en su punto.
¿Cuánto tiempo tiene que estar en la nevera?
Un mínimo de 4 horas. Lo ideal es dejarla toda una noche: en frío la tarta gana cuerpo y se corta limpia. Si la sirves tibia, se desmorona y el sabor queda plano.
¿Puedo usar queso batido, requesón o queso crema light?
Sí, aunque el resultado es menos denso porque estos quesos llevan más agua y menos grasa. Añade una cucharada extra de maizena, alarga el enfriado y cuenta con una textura más suave y un sabor más discreto.
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