El revuelto de setas es una cena que se resuelve sola cuando llegas a casa con hambre y poco tiempo. Con el Mambo, el ajo y el perejil se pican en segundos, las setas se saltean a temperatura alta sin soltar agua y los huevos se cuajan a fuego suave hasta quedar cremosos. La clave está en no pasarlos: un revuelto jugoso se sirve en cuanto cuaja, no cuando la jarra ya lo ha secado.
Ingredientes
- 250 g de setas variadas
- 4 huevos
- 2 dientes de ajo
- 25 g de aceite de oliva virgen extra
- Perejil fresco
- 1/2 cucharadita de sal
Preparación paso a paso
- Limpia y corta las setas. Pasa los 250 g de setas variadas por un trapo húmedo para quitarles la tierra; meterlas en agua solo consigue que luego la suelten en la jarra. Separa los pies de los sombreros si son grandes y córtalos en tiras de un dedo de ancho, todas de grosor parecido, para que se hagan por igual. Reserva.
- Pica el ajo y el perejil. Pon los 2 dientes de ajo pelados en el vaso, con las cuchillas montadas, junto a las hojas de perejil fresco al gusto. Programa 3 segundos, velocidad 5. Baja lo que quede pegado a las paredes con la espátula y reserva la picada: se añade al final, así el perejil mantiene el color verde y el ajo no se amarga.
- Saltea las setas. Coloca el mezclador en las cuchillas, que es lo que permite remover sin triturar, añade los 25 g de aceite de oliva virgen extra y las setas en tiras. Programa 6 minutos, 120 °C, velocidad 1. En ese tiempo las setas pierden el agua, se doran y concentran su sabor. Deja escapar el vapor un minuto antes de seguir.
- Bate los huevos. Mientras las setas se saltean, casca los 4 huevos en un bol, añade la media cucharadita de sal y bátelos con unas varillas, solo hasta que yema y clara se mezclen. Si bates de más entra aire y el revuelto sale esponjoso en vez de cremoso. Déjalos atemperar: con un huevo frío la cocción se alarga.
- Cuaja el revuelto. Con el mezclador colocado, vierte los huevos batidos sobre las setas y programa 3 minutos, 90 °C, velocidad 1. A esa temperatura los huevos cuajan despacio mientras el mezclador los mueve sin parar, que es lo que da la textura suelta y jugosa.
- Ajusta y sirve. Abre la tapa y comprueba la textura: la superficie debe verse brillante y ligeramente húmeda. Si todavía está líquida, remueve unos segundos con la espátula sin programar más tiempo, porque el calor residual del vaso sigue cuajando por sí solo. Incorpora la picada de ajo y perejil, mezcla y sirve enseguida con pan tostado.
Resumen de programaciones — Revuelto de setas en Mambo
| Paso | Tiempo | Temperatura | Potencia | Velocidad | Accesorio |
|---|---|---|---|---|---|
| Picar ajo y perejil | 3 segundos | — | — | Velocidad 5 | Vaso con cuchillas |
| Saltear las setas con el aceite | 6 minutos | 120 °C | — | Velocidad 1 | Mezclador |
| Cuajar los huevos batidos | 3 minutos | 90 °C | — | Velocidad 1 | Mezclador |
Trucos y variaciones
El resultado depende de tres cosas: la humedad de la seta, la temperatura y el momento en que retiras el revuelto. Si las setas vienen mojadas, una pizca de sal al empezar el salteado ayuda a que suelten el agua antes del huevo.
- Con cebolla o puerro: añade media cebolla picada o un trozo de puerro en el salteado. Aporta dulzor, pero también más agua, así que deja el salteado un par de minutos más antes de batir los huevos.
- Con jamón o gambas: un puñado de taquitos de jamón o unas gambas peladas se incorporan en el mismo salteado de las setas, así quedan hechos y no aguados. Las gambas crudas se suman cuando falten dos minutos.
- Más cremoso: una cucharada de queso crema o un chorrito de nata se añade con los huevos batidos: da una textura más sedosa, aunque tapa algo el gusto de la seta.
Acompaña el revuelto con pan de hogaza tostado o una ensalada verde aliñada con aceite: el plato ya tiene la proteína del huevo y el sabor de las setas.
Cómo conservarla y recalentarla
Este revuelto está mejor recién hecho. Si te sobra, guárdalo en un recipiente cerrado en la nevera un máximo de 24 horas; con más tiempo el huevo suelta agua y pierde cremosidad. Déjalo enfriar antes de taparlo, para que no se forme condensación.
Para recalentarlo, lo mejor es una sartén a fuego bajo, con unas gotas de aceite, removiendo hasta que recupere el calor. En el microondas, potencia baja y tandas cortas de treinta segundos: a potencia alta el huevo se aprieta y queda gomoso. En el robot basta devolverlo unos segundos a velocidad 1, sin temperatura.
No es un plato para congelar: el huevo cuajado se vuelve elástico al descongelar y las setas sueltan agua. Si preparas doble cantidad, guarda solo el salteado de setas, que aguanta bien tres o cuatro días en la nevera, y añade los huevos frescos al comer.
Preguntas frecuentes
¿Puedo añadir gambas o jamón al revuelto?
Sí. Se incorporan en el salteado de las setas, antes del huevo, para que queden hechos y no suelten jugo en la mezcla. Las gambas crudas piden un par de minutos al final de ese paso; el jamón solo necesita soltar su grasa.
¿Por qué se me queda el revuelto seco?
Casi siempre es por tiempo de más o por huevos fríos. El huevo sigue cuajando con el calor residual del vaso después del programa, así que conviene retirarlo cuando la superficie todavía brilla. Con huevos fríos el programa de 3 minutos se queda corto, es tentador añadir tiempo y ahí se seca.
¿Qué setas elijo si no encuentro variadas?
Con champiñón de cultivo sale bien y se encuentra todo el año, aunque suelta más agua y agradece un minuto extra de salteado. Si tienes seta de ostra o shiitake, mézclalas: aportan textura carnosa y un sabor más intenso.
¿Puedo prepararlo sin el mezclador?
No es recomendable en los pasos de 120 °C y 90 °C: el mezclador es lo que remueve sin triturar y evita que las setas y el huevo se peguen al fondo. Sin él tendrías que abrir y remover a mano cada pocos segundos y perderías el control de la temperatura.
DeChefs




Deja una respuesta