La crema de calabacín y queso en Mambo es una de esas recetas que se hacen casi solas: se echa todo en la jarra, se deja que el robot trabaje y en media hora hay un plato caliente en la mesa. El calabacín aporta un sabor suave y ligero, la patata le da cuerpo y el queso, añadido al final, redondea el conjunto sin que la crema se corte. Es una crema ideal para cenas de diario, para aprovechar calabacines de temporada y para quienes buscan un primer plato vegetal que llene de verdad.
Ingredientes
- 1 kg de calabacín
- 1 patata
- 1 cebolla
- 100 g de queso
- 500 ml de caldo
- Aceite
Preparación paso a paso
- Pela la cebolla y córtala en trozos pequeños. Pon el aceite en la jarra del Mambo y sofríe la cebolla 4 minutos a 120 °C en velocidad 1. Verás que se vuelve transparente y empieza a soltar aroma, pero sin llegar a dorarse.
- Mientras se pocha la cebolla, lava los calabacines y córtalos en cubos. No hace falta pelarlos si la piel está tierna, aunque si es dura o muy gruesa conviene quitarla. Pela la patata y córtala también en trozos de tamaño parecido, para que todo se cocine a la vez.
- Añade el calabacín y la patata a la jarra y remueve con la espátula para mezclarlos con la cebolla pochada.
- Cubre con el caldo. Programa 18 minutos a 100 °C en velocidad 1. Si el caldo no llega a cubrir del todo, añade un poco de agua hasta que los trozos queden justo por debajo del líquido.
- Pasado el tiempo, comprueba que la patata está tierna: pincha un trozo con la punta de un cuchillo y debe entrar sin resistencia. Si aún está dura, programa unos minutos más a la misma temperatura.
- Tritura a velocidad 6 hasta obtener una crema fina. Si te gusta con más textura, tritura menos tiempo; si la quieres muy sedosa, alarga el triturado unos segundos más.
- Añade el queso y mezcla a velocidad baja hasta que se integre por completo con la crema caliente.
- Prueba y ajusta de sal. Sirve la crema en cuencos, con un hilo de aceite por encima y, si tienes, unas hierbas frescas picadas.
Resumen de programaciones — Crema de calabacín y queso en Mambo
| Paso | Tiempo | Temperatura | Potencia | Velocidad | Accesorio |
|---|---|---|---|---|---|
| Sofreír la cebolla | 4 min | 120 °C | — | 1 | Cuchilla |
| Añadir el calabacín y la patata | — | — | — | — | Espátula |
| Cocer con el caldo | 18 min | 100 °C | — | 1 | Cuchilla |
| Triturar | — | — | — | 6 | Cuchilla |
| Añadir el queso y mezclar | — | — | — | — | Espátula |
Trucos y variaciones
El problema más habitual con esta crema es que quede aguada. El calabacín tiene mucha agua, así que conviene no pasarse con el caldo: añade menos del que parece necesario y, si al triturar ves que está demasiado espesa, corrige con un poco de caldo o agua caliente. Si la crema sale líquida, deja cocer unos minutos más a 100 °C sin tapa o con la tapa entreabierta, para que evapore parte del agua.
En cuanto al queso, el que mejor funciona es uno que funda bien y tenga algo de sabor, sin ser demasiado fuerte. El queso crema o un queso de untar aportan cremosidad inmediata y no se notan como grumos. Un queso curado rallado, tipo manchego suave, da más carácter, pero conviene añadirlo en dos veces para que se funda bien. Los quesos azules o muy curados pueden dominar el sabor del calabacín, que es delicado. Si usas un queso muy salado, prueba antes de añadir sal.
Sobre las variaciones, la cebolla se puede sustituir por puerro: dos puerros medianos, solo la parte blanca, pochados igual que la cebolla dan un resultado más suave y un poco más dulce. Si prefieres una crema más contundente, aumenta la patata a dos unidades y reduce un poco el caldo; así queda más espesa y saciante, casi como un puré ligero. Otra opción es añadir media zanahoria para dar color y un punto dulce, o unas hojas de espinaca fresca en los últimos minutos de cocción.
Cómo conservarla y recalentarla
Esta crema aguanta bien en la nevera. Pásala a un recipiente con tapa y guárdala hasta tres o cuatro días. Si al enfriarse espesa más de lo que te gusta, es normal: la patata y el queso siguen ligando la mezcla.
Para recalentarla, lo más cómodo es hacerlo en el propio Mambo a velocidad baja, con cuidado de no triturarla de nuevo para que no entre aire. También funciona en un cazo a fuego medio, removiendo de vez en cuando. En el microondas queda bien si la calientas en tandas cortas y remueves entre medias. Si al recalentar queda densa, añade un chorrito de agua o de leche y remueve. Congelarla también es posible: aguanta hasta dos meses en un recipiente cerrado. Eso sí, al descongelar puede separarse un poco el agua, así que vuelve a batirla y quedará uniforme.
Preguntas frecuentes
¿Hay que pelar el calabacín?
No es obligatorio. Si la piel está tierna y brillante, se puede dejar y además aporta color y algo de fibra. Si el calabacín es grande, con piel dura o gruesa, retírala, porque al triturar quedarían restos fibrosos.
¿Puedo hacerla sin patata?
Sí, aunque la crema quedará más ligera y menos espesa. La patata ayuda a dar cuerpo y a que la textura sea más sedosa. Si la quitas, aumenta un poco el calabacín o reduce el caldo para compensar. También puedes sustituirla por media patata y una zanahoria.
¿Qué queso le va mejor?
Un queso que funda bien y no sea demasiado salado. El queso crema o de untar es la opción más segura para lograr cremosidad sin grumos. Un queso curado suave rallado funciona si lo añades poco a poco. Evita los quesos muy fuertes, porque tapan el sabor suave del calabacín.
¿Se puede servir fría?
Se puede, y en verano resulta muy agradable. Déjala enfriar del todo en la nevera y sírvela con un hilo de aceite y unas hierbas. Si la sirves fría suele estar más espesa, así que ten a mano un poco de caldo o agua para aligerarla justo antes de llevarla a la mesa.
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