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Setas al ajillo en Mambo

Setas al ajillo en Mambo

Trabajo cómodo y resultado de taverna: esto es lo que mejor define las setas al ajillo en Mambo. La Cecotec Mambo se encarga del sofrito del ajo con su guindilla y del salteado de las setas a 120 ºC con giro inverso, sin remover nada a mano. Un entrante barato y con mucha personalidad, ideal como tapa para mojar pan o como guarnición de una carne a la plancha.

Ingredientes

  • 400 g de setas variadas (ostra, shiitake, champiñón)
  • 4 dientes de ajo
  • 1 guindilla
  • 35 g de aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco
  • Sal en escamas

Esa mezcla no es un capricho: la seta de ostra aporta textura carnosa, el shiitake profundidad y el champiñón suaviza el conjunto. Salen cuatro raciones generosas como tapa, o dos como entrante contundente.

La guindilla entera apenas pica: aromatiza el aceite y deja un calorcito de fondo. Si cocinas para niños, retírala antes de servir; si quieres un ajillo con fuerza, rómpela en trozos.

Preparación paso a paso

  1. Coloca el accesorio mezclador en la cuchilla del vaso de la Mambo. Es un paso que conviene cumplir: con el mezclador las aspas envuelven los alimentos en lugar de triturarlos, y las setas se saltean enteras en lugar de quedar hechas una papilla.
  2. Pon en el vaso el aceite de oliva virgen extra, los ajos laminados finos y la guindilla. Si prefieres el ajo picado, dale 4 segundos a velocidad 5 con el aceite dentro, baja los restos con la espátula y sigue con la receta.
  3. Sofríe durante 3 minutos a 120 ºC y velocidad 1. Busca un dorado pálido en el ajo: si se tuesta del todo amarga el aceite y el amargor se queda en el plato final, así que mejor quedarse corto.
  4. Añade las setas cortadas en tiras de grosor parecido, para que se cocinen todas por igual, y saltea durante 7 minutos a 120 ºC, velocidad 1 y giro inverso, sin el tapón. Al principio parecerá que no caben todas, pero se deshidratan enseguida y reducen su volumen de forma considerable.
  5. Cuando termine el salteado, retira la guindilla, añade el perejil fresco picado y remueve con la espátula, de abajo arriba. Se hace fuera de la máquina a propósito: así se conserva el aroma fresco de la hierba, que se apagaría si lo pasas por las aspas.
  6. Sirve al momento en un cuenco de barro o sobre pan tostado y corona con sal en escamas. Acompaña con pan de hogaza: el aceite perfumado del fondo es la mejor parte.

Resumen de programaciones — Setas al ajillo en Mambo

Paso Tiempo Temperatura Potencia Velocidad Accesorio
Sofrito de ajo y guindilla 3 min 120 ºC — Vel. 1 Mezclador
Salteado de setas 7 min 120 ºC — Vel. 1 y giro inverso Mezclador

Trucos y variaciones

El truco que más cambia la receta es cocinar sin el cubilete. Las setas sueltan mucha agua y, si el vaso queda cerrado, ese líquido se acumula y las cuece: quedan blandas y sin gracia. Destapadas, el vapor escapa y el resultado es un salteado dorado de verdad.

Otra regla de oro es no pasarte con la cantidad por tanda. Con unos 400-450 g, el vaso trabaja bien y el agua se evapora; si metes el doble, las setas se apilan, tardan en soltar su jugo y el salteado se convierte en una cocción húmeda. Si vas a preparar mucha cantidad, mejor dos tandas seguidas: tardas casi lo mismo y el salto de calidad se nota a la primera.

Variaciones que funcionan: añade unos langostinos pelados en los dos últimos minutos de salteado; gratina queso rallado sobre las setas recién hechas; saltea taquitos de jamón junto al ajo inicial; o moja con un chorrito de vino blanco a mitad de cocción, con el vaso abierto, para una salsa ligera que pide pan.

Cómo conservarla y recalentarla

Si te sobran, guárdalas en un envase hermético en la nevera, donde aguantan hasta 2 días. Al ser un salteado con aceite y sin agua aguantan mejor que otras verduras el paso por el frigorífico.

Para recalentarlas evita el microondas: calienta una sartén a fuego medio-alto dos o tres minutos, removiendo, o vuelve a programar la Mambo 3 minutos a 120 ºC, velocidad 1 y giro inverso, sin tapón. No las congeles salvo para triturarlas después: al descongelar sueltan el agua y quedan aguadas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar setas congeladas?

Sí, con un matiz. Las setas congeladas sueltan bastante más agua que las frescas, así que saltealas igualmente con el vaso destapado y cuenta con que pueden necesitar dos o tres minutos más a la misma temperatura para que el líquido se evapore del todo. No hace falta descongelarlas antes: añádelas directas al vaso cuando el sofrito esté listo. La textura queda algo más tierna, pero con ajo, guindilla y perejil el sabor compensa con creces.

¿Cómo consigo que no queden aguadas?

Combinando tres factores: accesorio mezclador puesto para que no se machaquen, giro inverso para que se cuiden entre aspa y aspa, y vaso sin tapón para que el agua se vaya en vapor. Si aún así ves líquido en el fondo al terminar, programa uno o dos minutos más a 120 ºC y velocidad 1, sin tapón, hasta que se evapore. La temperatura de 120 ºC está por encima de la ebullición precisamente para facilitar ese secado.

¿Les va un huevo?

Sí, es una pareja de toda la vida en la cocina española. Sobre las setas recién salteadas, casca un par de huevos, remueve un instante con el calor del propio alimento y deja que cuajen fuera del fuego. También combina bien con gambas, con taquitos de jamón o sobre unas patatas fritas caseras para montar un revuelto campero de esos que resuelven una cena a última hora.

¿Qué setas son las más adecuadas?

La mezcla indicada en los ingredientes es la más equilibrada: champiñón como base, seta de ostra por su textura y shiitake por su sabor intenso. En temporada de otoño puedes trabajar con setas silvestres, aunque dales menos tiempo de salteado porque suelen ser más delicadas. Evita las variedades muy acuosas o las de lata: sueltan demasiada agua y el resultado pierde ese punto dorado que hace especial el plato.

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